La Luminaria

Durante la mañana del 31 de diciembre, es costumbre que los hombres del pueblo acudan al Arroyo de la Dehesa para cortar leña de encina, donde pasan la mañana cazando y comiendo. Al atardecer cargan la leña y la llevan a la Plaza de España donde, llegada la noche, será quemada en una gran hoguera, conocida como la  luminaria. Tradicionalmente, en esta fecha se celebraba la “mayordomía” de aquellos jóvenes que regresaban del servicio militar, y aunque hoy en día esta tradición ya no se mantiene, sí que sigue existiendo la figura del mayordomo. Al caer la noche, se prende la Luminaria y tras la celebración del Año Nuevo, bailarines vestidos con el traje típico, hacen su último ensayo cerca de la gran hoguera para la celebración del día siguiente, al son del tambor y la dulzaina. Antiguamente era también costumbre que los mayordomos invitasen a vino y tabaco durante los bailes. La noche termina con un gran baile de Fin de Año en el Local de la Juventud.

Día del Niño y Día del Bollo

Foto de José María Moreno García

El 1 de enero se celebra el día del niño, con una misa amenizada por una  rondalla, villancicos acompañados de bandurria y laúd y una procesión con la imagen del Niño Jesús, adornada con mandarinas, que portan a hombros los 4 mayordomos. Los acompañan los cuatro bailarines que danzan y tocan las castañuelas, al ritmo del tambor y la dulzaina. Es tradición que la pareja que toca ambos instrumentos vengan de una misma familia de músicos segovianos que, año tras año, acuden a la celebración.

El 2 de enero prosigue la celebración con el Día del Bollo, durante el cual, mayordomos y bailarines, acompañados de los músicos, recorren las casas de la localidad pidiendo el aguinaldo. En el pasado era costumbre dar víveres y bailar seguidillas. El dinero obtenido por los mayordomos era empleado para pagar a los músicos, mientras que lo conseguido por los bailarines era para ellos. Durante toda la celebración los mayordomos corrían con todos los gastos de los bailarines.

Durante estos dos días los bailarines visten con el traje típico, que consiste en un sombrero adornado con cintas y broches, y un mantón de Manila. Los mayordomos únicamente llevan el sombrero. Además de lo mencionado, el primer mayordomo llevaba el denominado “bolsillo”, una especie de bufanda larga de hilo terminada en borlas y con una ranura en el centro en donde se depositaba el dinero recaudado. El bolsillo, que podía ser de varios colores (rojo pálido, negro y azul claro) era tejido por un preso. Actualmente esta tradición se ha perdido.

Día de la Tortilla

Tradicionalmente, el 1 de marzo se celebraba el Día del Angel, durante el cual los vecinos se reunían en el “Prao Señor” para  comer tortilla de patatas que las jóvenes cocinaban en su casa. Se acompañaba de una ensalada elaborada con pimiento morrón aceitunas negras y atún, además de vino. Como postre postre se tomaba una naranja. Actualmente se está recuperando esta costumbre y, para lograr una mayor participación, se realiza cada primer domingo de marzo en la Plaza de España.

Semana Santa

En Navalagamella se vive con devoción la Semana Santa entre marzo y abril. Se celebran varios actos religiosos, entre los que destacan las procesiones que recorren el pueblo durante estos días. Los fieles acompañan las imágenes de la Dolorosa, el Nazareno, el Cristo (especialmente el Via Crucis) y la Virgen de la Estrella, en la procesión “Del Encuentro” con el Niño, el Domingo de Resurrección.

Es costumbre comer las tradicionales torrijas y potaje.

Estas celebraciones, cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVI, tienen lugar en mayo, y están estrechamente ligadas a la Hermandad de San Miguel Arcángel. Durante las fiestas se celebran varios actos religiosos que comienzan con la Bajada del Santo, que tiene lugar el Lunes de Pascua, desde la ermita del Prado de San Miguel hasta la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Estrella. Antes de la procesión es costumbre ofrecer un refrigerio para, la continuación, pasar lista a los hermanos. En el transcurso del trayecto se realizan dos paradas; en primer lugar, la conocida como “Descansillo de San Miguel”, y después en la ermita de San José, en donde comienzan a repicar las campanas de la Iglesia Parroquial junto a las “salvas” de los vecinos, que no cesan hasta la entrada del santo en la misma. En este último tramo se cantan los “Gozos a San Miguel”  y, antes de que se produzca la entrada en la Iglesia, se recaudan  las “mandas”, donativos para la Hermandad. Los actos religiosos continúan con la celebración de las Novenas, misas en honor de los hermanos fallecidos durante el año, que comienzan nueve días antes del día de San Miguel, del 30 de abril y al 8 de mayo. Este último día es cuando se celebra la Misa y Procesión en honor al santo, y tras ella, el ayuntamiento ofrece pastas y sangría en la Plaza de España.

El día 9 de mayo se celebra la Misa de Hermanos en recuerdo a todos aquellos fallecidos para, a continuación, reunirse en asamblea general y nombrar el nuevo cabildo de la Hermandad de San Miguel, formada por un preboste y cinco mayordomos. Seguidamente, los miembros salientes del cabildo invitan a todos los miembros de la Hermandad y a los asistentes a un refrigerio y, tras ello, se produce el conocido como “cambio de cetros” entre los hermanos salientes y los entrantes. Concluida la ceremonia, la banda de música acompaña en primer lugar al sacerdote, y a continuación al preboste, hasta sus domicilios. En la tarde de ese día, los hermanos acuden a casa del preboste saliente a recoger un chusco de pan y un trozo de queso.

El segundo domingo después del 8 de mayo, se celebra una romería durante la cual se lleva en procesión a San Miguel de vuelta a su ermita, localizada a unos 3 km del municipio en dirección hacia la carretera que une Navalagamella con Fresnedillas de la Oliva. Una vez en la ermita, se celebra una misa mayor y una comida popular. Por la tarde tienen lugar los cantos y rezos de los Gozos. Además de los mencionados actos religiosos, se celebran otras actividades de carácter lúdico-festivo en colaboración con las distintas peñas del municipio.

Fiestas en Honor del Santísimo Cristo de la Sangre

Estas fiestas aúnan las celebraciónes en honor a la Virgen de Nuestra Señora de la Estrella y al Santísimo Cristo de la Sangre. El 8 de septiembre es el día de la patrona del municipio, Nuestra Señora de la Estrella, momento en el que se celebran diversos actos litúrgicos,  además de una ofrenda floral, una procesión  y una misa en recuerdo de las hermanas difuntas de la Hermandad de Nuestra  Señora de la Estrella. El 14 de septiembre, es el día del Santísimo Cristo de la Sangre. Durante la tarde del día anterior se produce el traslado del Cristo desde su ermita hasta la Iglesia Parroquial, acompañado por la banda de música de la localidad. Al día siguiente se celebra una misa solemne y se lleva en procesión al Santísimo Cristo de la Sangre de vuelta a su ermita. Durante las fiestas se realizan numerosas actividades lúdicas  y degustaciones de platos tradicionales.

Día de Todos los Santos

Otras de las tradiciones que se están recuperando entorno al día 1 de noviembre, son la elaboración del plato típico conocido como “las puches”, y los “cabos”. Las “puches” se hacen a base de leche, azúcar, harina, anís y trozos de pan frito. Los “cabos”, confeccionados con trapos viejos trenzados y encerados, se encendían en recuerdo de los difuntos.